Esta expedición no se trata de un tradicional paquete turístico, ni tampoco de un típico viaje en grupo. No queremos vender África empaquetada y con código de barras. Por lo que los acontecimientos, en su más amplio significado, son menos predecibles que en un viaje convencional. Hay que observar que la naturaleza de este viaje deja necesariamente una puerta abierta a lo inesperado. Viajar por países, generalmente llamados del tercer mundo, implica una dinámica de viaje que no entiende, ni quiere horarios rígidos: los lentos tramites de una frontera local, una manada de elefantes que impide nuestro paso, a veces el barro y las lluvias nos harán, a veces, bajarnos del camión y echar una mano a la tripulación que compone nuestro experto y profesional equipo en la expedición.
El equipo está formado por el conductor - mecánico, el cocinero y 3 ayudantes de campamento que montarán nuestros campamentos móviles a lo largo de todo el safari. Este año hemos querido añadir este servicio más para que nuestros viajeros puedan vivir el safari con comodidad, como lo hacían los antiguos exploradores. Sin nuestro equipo no sería posible disfrutar de auténticos manjares, dignos de reyes, en mitad del Serengeti o poder superar los imprevistos que el tiempo nos regale, condiciones climatológicas adversas... son algunos de los factores externos a nuestra voluntad que contribuyen para que cada expedición sea única y formes parte de nuestro equipo.
Al igual que nuestros alojamientos de safari, combinamos y damos forma a cualquier espacio salvaje cuyos únicos muebles son siempre majestuosas acacias o vegetación endémica del lugar, a parte de nuestro campamento móvil. Áreas de selva antaño únicamente accesibles a la más dura caravana de mozos donde nuestros viajeros de safari , por mucho lujo o sofisticación que pueda haber en Africa , prefieren buscar la misma experiencia que buscaban Stanley o Livingstone hace dos siglos : un acercamiento a la naturaleza salvaje , un sentido de lo pequeña que es la humanidad sobre el planeta cuando tienes el privilegio de estar en estos lugares y el entendimiento de una cultura y lugares ajenos a lo que están acostumbrados, sin cemento, sin luz , sin paredes… simplemente a la luz de unos candiles, a través de una tienda de lona y bajo un inmenso cielo de estrellas.