Los viajes de nuestro catálogo han sido preparados por profesionales para atender a un viajero cada vez más informado de la realidad de nuestro planeta y emocionalmente sensibilizado con los países y pueblos que se visitan.
Para unirse a cualquiera de estos viajes no es necesario reunir condiciones físicas especiales o realizar ninguna prueba de selección. Están pensados para ser disfrutados por gente corriente, personas normales que quieren utilizar un tiempo de vacaciones para provocar sus sentidos, en el reto no siempre fácil, de explorar y conocer un poco más, el mundo en el que vivimos.
Ahora bien, los viajes de nuestro catálogo NO SON PARA CUALQUIERA. Sentir el privilegio de encontrarte en espacios naturales únicos, percibir la emoción del encuentro con otras culturas completamente distintas a la nuestra, y ser consciente de estar disfrutando de una privilegiada experiencia junto con otros compañeros de viaje, es algo que no todo el mundo comparte ni entiende como nosotros.
Muchas de las regiones por las que transcurren nuestros viajes son remotas, el estilo de vida muy diferente al nuestro y los acontecimientos en su más amplio sentido, son mucho menos predecibles que en unas vacaciones convencionales.
Ni podemos, ni queremos ofrecer el río Omo, las montañas de Ruwenzori, las cataratas Victoria, o la sabana africana, de forma programada, empaquetada y con código de barras directamente preparado para el consumo turístico.
La naturaleza de nuestros viajes deja necesariamente una puerta abierta a lo inesperado, y esta flexibilidad necesaria e imprescindible, es la que va a exigir de ti, como parte del mismo, el comportarte como viajero y no como turista vacacional.
Las rutas no son simples paquetes de vacaciones; viajar por países del llamado “tercer mundo” implica que los itinerarios previstos sean proyectos de intención más que algo inmutable: las condiciones climatológicas y sociales, las condiciones de infraestructura, los medios de transporte, los retrasos en los pasos de fronteras y otros factores impredecibles, pueden provocar un cambio. No es habitual que un itinerario sea sustancialmente alterado, pero si fuera necesario, el guía de nuestra organización decidiría, tras consultar con el grupo, cuál es la mejor alternativa a seguir.