TURISMO SOLIDARIO Y SOSTENIBLE
Nacida al amparo del I Encuentro España-África de Mujeres por un Mundo Mejor, celebrado en Maputo (Mozambique) en marzo de 2006, “Turismo Solidario y Sostenible” es una iniciativa promovida por la Fundación Cultural Banesto con el objetivo de contribuir al desarrollo del continente africano a través del apoyo a la mujer empresaria y su entorno local en el sector turístico.
La misión es activar, desarrollar y promover una red de turismo solidario y sostenible en África a través de la certificación y evaluación de hoteles o casas rurales, como eje del desarrollo de la economía local, potenciando transversalmente actividades turísticas, artesanas, textiles…, acordes con los fines de la iniciativa.
El objetivo es alcanzar a medio plazo más de 1.000 alojamientos certificados en toda África y contribuir, a través del desarrollo de nuevos proyectos de emprendedoras, a la creación de 5.000 puestos de trabajo directos y 10.000 indirectos en la región.
Con una filosofía “end to end” en la que se contempla el acceso al mercado y la comercialización, la formación y asistencia técnica a las mujeres empresarias, la introducción de tecnologías y la financiación de proyectos de emprendedoras, “Turismo Solidario y Sostenible” ha articulado de forma progresiva una red de alojamientos y rutas turísticas que cumplen requisitos asociados a la promoción de la mujer, propiedad y aprovisionamiento locales, enfoque solidario, protección y conservación del medio ambiente y sostenibilidad.
En la actualidad, la red de “Turismo Solidario y Sostenible” integra más de 200 alojamientos y 15 rutas turísticas en 11 países de África: Cabo Verde, Camerún, Gambia, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Malí, Marruecos, Mozambique, Namibia, Senegal y Tanzania.
La Casamance, al sur de Senegal, es un vergel que se extiende a lo largo del majestuoso río que lleva su nombre. Su paisaje está formado por un laberinto de riachuelos y arrozales repleto de frondosas islas, habitadas por miles de aves. En esta región conviven distintas etnias como los peul, los mandinga y los wolof. Pero son los diola, un pueblo que sigue manteniendo vivas sus ancestrales costumbres, los que han hecho de este lugar, un sitio único y entrañable.