Este viaje ofrece la posibilidad de acceder a las profundidades del Sahara tunecino, aprovechando la salida desde la capital tunecina para pasar por el pueblo costero de Hammamet, además de recorrer algunos de los lugares culturales más importantes del país entre ellos, Kairouan, el cuarto lugar más sagrado del islam, y El Jem, con su espectacular anfiteatro romano. Desde Douz, nos adentramos en el desierto para disfrutar de un “méharée” durante 4 días. Se trata de una experiencia única, durmiendo en jaima colectiva en un campamento montado diariamente por nuestro personal beduino, quienes además preparan nuestras comidas con técnicas milenarias, dejando al cliente disfrutar de un ritmo de vida tranquilo, lleno de paz y contemplación. Los camellos llevan todo el equipaje, y también están a disposición de los viajeros para montarse. A la vuelta del desierto, se visita Matmata, famoso por sus casas cueva y Hammamet, para poder disfrutar de nuevo de sus playas.