El Parque Nacional de Lençois hace referencia a las inmensas dunas parecidas a Lençois (sábanas) que conforman el paisaje. Cercano a Sao Luis, este parque se divide en los Grandes Lençois y los Pequeños Lençois, zonas dividas por el Rio Preguiças. La zona comprende playas, manglares, lagunas y dunas y fue designado Parque Nacional en 1981. El paisaje de dunas y lagunas de agua cristalina a la luz del sol y de la luna es realmente espectacular.
Esta ruta recorre algunos de los mejores paisajes del nordeste brasileño. Zonas todavía muy poco turísticas con una belleza espectacular y a la vez una tranquilidad asombrosa. Recorreremos una de las ciudades más bonitas del país, Sao Luis de Maranhao. La ciudad fue escogida por la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad, en 1.997. Posee una arquitectura colonial de cerca de 3.500 edificios, distribuidos por más de 280 hectáreas de centro histórico, siendo gran parte de los sobradões con balcones, muchos revestidos con preciosos azulejos portugueses.
Jericoacoara aún refleja la sencillez del antiguo pueblo de pescadores bañado por los colores y luminosidad característica del noreste Brasileño. Jericoacoara es un paraíso dentro de Brasil, siendo un lugar donde la naturaleza aún predomina sobre la infraestructura que propone el hombre. La llegada hasta Jericoacoara se hace atravesando las dunas, por lo que se debe hacer en vehículos especialmente preparados para ello ya que no hay ninguna carretera que llegue hasta el pueblo. Los últimos 20 kilómetros se deben hacer únicamente de este modo, lo cual se hace para preservar la naturaleza “vírgen” del lugar, donde hasta hace muy poco tiempo ni siquiera había electricidad.