Mongolia es de los últimos destinos del mundo donde casi todo aparece en su máximo esplendor a los ojos del viajero. En pocos lugares de nuestro planeta puede sentirse la sensación de aislamiento y lejanía que siente el viajero en Mongolia; grandes desiertos e interminables praderas, bosques similares a los que se encuentran en la taiga siberiana, y una población de dos millones de habitantes repartida en un territorio equivalente a cinco veces el tamaño de España. Gran parte de la población mongola sigue siendo nómada, desplazándose de un lugar a otro a caballo, con sus "gers" y rebaños, y el encuentro ocasional con una de estas familias y su modo de vida es una experiencia inolvidable.
Siberia se extiende de los Urales a través de todo el país, hasta el Pacífico, y sus estepas, cadenas montañosas así como su tundra son conocidas por su vacío desgarrador y por todos los deportados que fueron enviados a estos confines.