Israel y Jordania contienen lugares de leyenda, lugares míticos donde la Historia se ha gestado y que afortunadamente han conservado su esencia y personalidad a lo largo de los siglos, a pesar de la ingente cantidad de Culturas que por ellos han pasado y los han ido transformando. Por eso un viaje a estas tierras aún tiene el cariz de vivir una auténtica aventura en tiempos pasados. Respiraremos los mismos aromas, pasearemos por los mismos suelos empedrados, penetraremos en los mismos recintos sagrados, conversaremos con personas que mantienen las mismas costumbres, nos deleitaremos con los mismos platos de la cocina árabe, presenciaremos ritos que en el pasado eran cotidianos, como lo siguen siendo hoy en día...
La importancia de las ciudades que visitaremos se remonta a su pasado esplendor en la época de las Caravanas que atravesaban medio mundo, desde Asia hasta Arabia, y de ahí al Mediterráneo. La Ruta de la Seda, la Ruta de las Especias, la Ruta del Incienso, la de la sal, y todas las más importantes rutas comerciales propiciaban que en su camino se crearan ciudades, que posteriormente iban convirtiéndose en grandes urbes donde el arte creaba las más espectaculares creaciones arquitectónicas, tanto civiles como sagradas. Por otro lado, están las ciudades donde se gestaron los hechos más antiguos y relevantes de lo que hoy es nuestra historia, y que ya antes de estudiar nuestra cultura pasada, hemos soñado escuchando los mitos y leyendas que a través de los siglos han ido generando.
A lo largo del recorrido de las ciudades míticas de Israel y de Jordania sentiremos que el tiempo no sólo no ha echado al olvido estos antiguos asentamientos, sino que los ha bañado de un misterio que hoy nos sobrecoge. Ciudades como Jaffa, Acre, Jerusalem, Nazaret, Jericó, Belem, Jerash, Amman o Petra son como piedras preciosas guardadas en un gran tesoro que es nuestro pasado.